Volviendo a Casa
- Aug 16, 2022
- 3 min read

Estaba sentado en un tren en Madrid, dirigiéndome a mis planes para la noche cuando miré a mi izquierda y encontré a una mujer de mediana edad sosteniendo con fuerza su teléfono, con los ojos pegados a la pantalla. Mi mente estaba pensando previamente en cómo desearÃa ver más a Jesús en el hombre de todos los dÃas. Cuando miro más de cerca el teléfono de la mujer, me doy cuenta de que está leyendo el capÃtulo 45 de un libro de la Biblia. No sabrÃa decir exactamente cuál, pero vi los versos esparcidos por la página y el nombre del Señor mencionado constantemente, aunque fuera en español. Me sonrÃo y agradezco a Jesús por la dama. La bendigo cuando sale del metro poco después.
Esta experiencia me ha pasado en más de una ocasión. Siempre lo tomo como que el Señor me muestra que estamos esparcidos por la ciudad y todavÃa hay mucha esperanza, incluso cuando parece que ya nadie tiene esperanza.
Y asÃ, el Señor recientemente trajo una nueva revelación a mis ojos. Después de meses de tratar de triunfar en Madrid y cumplir con lo que sentà que podrÃa haber sido mi vocación aquÃ, me encontré en un lugar desesperado en el que necesitaba una nueva dirección en mi vida.
Me sentà perdida durante la última mitad del año 2021: sin propósito, sin alegrÃa, sentà una confusión total como si estuviera en una pintura de la que ahora no tenÃa sentido ser parte. Finalmente, cuando Dios me respondió a principios de 2022, todo cambió 180 grados.
El Señor me habló como nunca antes. Me habló a través de un pastor en una clase de estudio bÃblico a la que fui primero. Luego, Él confirmó lo mismo una y otra vez a través de Su palabra, a través de varias personas, asà como a través de un sueño. Jesús me dijo que era hora de volver a casa.
Mi tiempo en España habÃa terminado. Todo lo que el Señor habÃa planeado hacer en mà lo habÃa hecho, y ahora era el momento de pasar a la siguiente etapa. Hablando fÃsicamente, el Señor también me hizo ver cómo habÃa una razón por la que nunca podrÃa obtener la documentación completa en España, porque en primer lugar nunca tuve la intención de quedarme.
Ahora veo cómo España fue realmente un lugar de desierto para mÃ, uno en el que no se trataba de lo que ponÃa, sino de lo que Dios necesitaba sacar de mÃ: todo para prepararme para la próxima temporada y, en última instancia, para mi destino. Nada de lo que pasó en mà podrÃa haber pasado al mismo nivel y al mismo ritmo acelerado que pasó, si no hubiera ido a España.
La temporada del desierto es una que requiere que crezcamos, nos desarrollemos y descubramos quiénes somos realmente. En el desierto, seremos tentados (Mateo 4) y habrá sufrimiento y pruebas. Sin embargo, he aprendido a través de mi propio desierto que no podemos descubrir quiénes somos realmente sin la dificultad de tener nuestro carácter y fe en Dios probados, moldeados y afilados.
Hace 5 meses que estoy de regreso en el Reino Unido, siguiendo el deseo del Señor para mÃ. Por supuesto, al principio me costó mucho dejar Madrid, mi casa de estudio, mis nuevos amigos y mi familia. Luego, volver a lo anterior y familiar y reajustarse al estilo de vida inglés (y al clima). No fue un paseo por el parque. Sin embargo, cuando supe la voluntad del Señor para mÃ, no hubo un solo pensamiento en mi mente que estuviera enojado con Dios o molesto con esta decisión. Mi vida no es mÃa, asà que cuando Jesús dice ve, voy. No se hicieron preguntas.
Y ahora, veo que se abren muchas puertas nuevas y una temporada de cosecha para mi vida que espero compartir aquÃ. Si bien este blog estaba dirigido a mi experiencia de vivir en Madrid, de todos modos, continuaré escribiendo y actualizándolo desde Londres, a pesar de su nombre. ¡Asà que sigue regresando por más!
Espero que continúen siguiendo mi viaje espiritual para descubrir más de Cristo y crecer juntos en la fe. Y en cuanto a España, siempre estará en mis oraciones y todavÃa creo en un poderoso avivamiento que vendrá y estallará en el paÃs. Un avivamiento del que oro ser parte.
Si tiene alguna pregunta o tema sobre el que le gustarÃa que escriba, ¡no dude en comentar a continuación!
"Estas cosas os he hablado para que en mà tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo."
(Juan 16:33)